EQUILIBRIOS / BCS ¡IMPUESTO AL TURISMO!

Por José Luis Puga Lizardi

Pirotecnia Política: “A una justicia igualitaria corresponde también una igualitaria aplicación de impuestos.” (Thomas Hobbes)

De acuerdo a las expresiones del Gobernador del Estado CARLOS MENDOZA DAVIS, para antes de que concluya el 2018 en Baja California Sur, se podrá contar con el mecanismo recaudatorio que permita el cobro del impuesto al turismo extranjero, que fue aprobado por la pasada legislatura desde noviembre del 2016, para su aprovechamiento.

La Ley de Hacienda de Baja California Sur fue modificada hace un par de años, derivado de la necesidad que tiene el Gobierno del Estado en resolver la problemática social generada por el crecimiento y desarrollo económico de esta región que tiene como su principal impulsor la actividad turística, fundamentalmente en sus tres principales destinos, Los Cabos, La Paz y Loreto, sin demeritar la afluencia e ingresos monetarios que se registran por “la industria sin chimeneas”  en los municipios de Comondú y Mulegé.

El impuesto al turismo extranjero es altamente probable que inicie su operación recaudatoria en enero del próximo 2019; la cuota impositiva seria de 20 dólares estadounidenses; si la afluencia anual de este segmento es de 2 millones de turistas, habría que multiplicar para cuantificar y determinar que se lograría una recaudación anual aproximada a los 40 millones de dólares, que al tipo de cambio de este fin de semana (18.15 pesos) serían algo así como 726 millones de pesos por año.

La justificación para la aplicación de este aprovechamiento, vale la pena ponerla en contexto; el turismo genera más del 75 por ciento de la economía de Baja California Sur, es un porcentaje altísimo y concibe inversiones, crecimiento y desarrollo que demanda empleos y los trabajadores exigen viviendas, seguridad, educación, y el crecimiento demográfico obliga a los Gobiernos a generar infraestructura social que permita el equilibrio y brindar satisfactores que eleven la calidad de vida de la ciudadanía; es positivo ser sólidos en materia económica pero también se deben tener alternativas para que los rezagos sociales sean cada vez menos, ese es realmente el objetivo de esta carga impositiva que por cierto, también se cobra en destinos turísticos alrededor del mundo, principalmente en Estados Unidos y Europa.

Setecientos veintiséis millones de pesos que anualmente se pudieran captar con este impuesto, serían destinados a la construcción de hospitales, escuelas, seguridad, cultura, deporte, vivienda y reiteradamente se cita, infraestructura social, es decir, alumbrado público, calles, avenidas y mejoramiento de imagen urbana que haga de las comunidades del Estado, puntos más atractivos para ser visitados.

Estas obras que se estarían fondeando con el impuesto señalado, más lo que se puede establecer con el presupuesto anual asignado a Baja California Sur, sin duda que sería de enorme beneficio para los sudcalifornianos.

Cuando el Congreso del Estado aprobó esta medida impositiva, las voces que se escucharon, entre ellas de prestadores de servicios turísticos, hoteleros, restauranteros y demás, advirtieron que con esta disposición se estaría matando a “la gallina de los huevos de oro” es decir al motor de la economía, pero en contrasentido se argumentó que quien paga esos derechos al ingresar a un destino turístico, lo hace sin mayores consecuencias porque ya están acostumbrados a pagar un impuestos cuando visitan otros destinos fuera de su País.

Si ya se tienen acuerdos y diálogos con el Grupo Aeroportuario del Pacifico que opera las principales terminales aéreas de Baja California Sur y que van por buen camino y en mejores términos, expresó el Ejecutivo Estatal CARLOS MENDOZA, solo restaría que se definieran las reglas de operación y los mecanismos para que lo que se realizará con esos recursos, quede claro, sobre todo para quienes critican y desaprueban la medida.

Dado el sentido social que se le daría a la aplicación de los recursos de este aprovechamiento al turismo, no requiere mucha socialización pero si información, para quienes tienen en sus manos el poder de decisión.

En los próximos días, el tema se habrá de posicionar mediáticamente entre los interesados; políticamente esta medida está más que valorada y evaluada por el Gobierno de Baja California Sur, que desde su aprobación hace dos años, no ha quitado el dedo del renglón para aplicarla.

Quizás los nuevos escenarios permitan acuerdos fluidos, porque uno de los postulados del cambio verdadero es que “primero son los pobres” y la obra social a quién más beneficia es a los que menos tienen.

Lo fundamental aquí, es el destino final de los recursos y los satisfactores que generarán; oponerse a esta medida, sería darle la espalda al bienestar de esta región, que da y que seguirá generando riqueza para la gente de bien que invierte, genera empleos, trabaja o que desarrolla actividades productivas licitas. Es tiempo de asumir el compromiso social con esta tierra que busca alternativas para un mejor futuro. Ya veremos en que termina el asunto.

Comentarios, dudas o aclaraciones, dirigirlas al correo electrónico jlpuga@radarpolitico.com

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