Los primeros colectivos en Gro Negro y como fue que llegaron hasta este desierto sudcaliforniano?

Antonio Avilés Rocha

Alguien publicó esta extraordinaria fotografía en alguno de los portales de amigos de Guerrero Negro y sus variedades.

Sería bueno saber el nombre del autor, y justo publicarlo.
Se trata de las operaciones de instalación de otra sección de viviendas para obreros que instaló la Compañía ESSA, la famosa sección de los quonset. ¡Vivan Los obreros!

Un Quonset es una estructura ligera prefabricada y techada con acero galvanizado corrugado que tiene una sección transversal semicircular. La idea fue tomada de la cabaña portátil Nissen que los británicos usaron en la GM1. Para la GM2 el gobierno de USA produjo entre 150 y 170 mil y fue utilizada como una cabaña todo terreno en sus operaciones militares.

En términos de refugio, el quonset fue algo así como la Pomada del Tigre. El nombre viene de su sitio de la primera fabricación, Quonset Point, en el centro naval del batallón de la construcción de Davisville en Davisville, un pueblo situado dentro de la ciudad de North Kingstown, Rhode Island, USA.

Las cabañas Quonset fueron fabricadas por muchos contratistas independientes en países de todo el mundo, pero las primeras fueron fabricadas en 1941, cuando la NAVY USA necesitó un edificio ligero y de uso general que pudiera ser enviado en cualquier lugar y ensamblado sin mano de obra calificada. La Marina de los Estados Unidos firmó un contrato con la empresa de construcción George A. Fuller para fabricarlos. La primera se produjo dentro de los 60 días de la adjudicación del contrato; y de ahí pa´delante.

El diseño original era una estructura de 16 pies × 36 pies (5 m × 11 m) enmarcada con miembros de acero con un radio de 8 pies (2,4 m). Los lados eran chapas de acero corrugado. Los dos extremos estaban cubiertos de madera contrachapada, que tenía puertas y ventanas. El interior estaba aislado y tenía forro de madera y un piso de madera. El edificio podría colocarse sobre hormigón, sobre pilotes, o directamente sobre el suelo con un piso de madera.

El diseño más común creó un tamaño estándar de 20 pies × 48 pies (6 m × 15 m) con 10 pies (3 m) de radio, lo que permite 67 metros cuadrados de espacio útil. Se diseñaron y produjeron de diversos tamaños, que fueron utilizados como almacén, cuarteles, letrinas, oficinas, consultorios médicos y dentales, salas de aislamiento, hospitales, viviendas, comedores, panaderías, etc.

Después de la guerra, en los Estados Unidos, los militares vendieron sus chozas de Quonset excedentes al público. Muchos permanecen de pie en diversos pueblos de USA. Además de los que permanecen en uso como dependencias, que a menudo se ven en los museos militares y otros lugares con recuerdos de la Segunda Guerra Mundial. Algunos todavía están en uso activo en las bases militares de los Estados Unidos.
Un número de variaciones en el diseño de la choza de Quonset incluyó el uso de materiales diferentes el acero galvanizado corrugado.

Nuestro primer hospital en Guerrero Negro fue un quonset, muchos de los oriundos primeros ahí nacieron ¿quién no fue a enviar o recibir amor a la oficina de correo? ¿quién no sintió emoción e incertidumbre cuando recibió un telegrama? ¿quién no recuerda con nostalgia la vida que ahí aun respira? ¿quién no recuerda con impecable claridad el sonido del caminar sobre su pisos de madera? ¿quién no recuerda con sólo cerrar os ojos, el olor de sus pisos de madrea? ¿quién no fue a orar a nuestra primera Iglesia católica en un quonset? ¿quién no fue a buscar salud a un quonset?

Es decri, en Guerrero Negro los quonset fueron hostpital, iglesia, oficina de correo, oficina de telégrafos, escuela preparatoria, consultorio, oficinas administrativas, comedores y viviendas, la mayoría viviendas.
Sería todo un saludo a nuestra historia si pudiéramos crear un Comité Ciudadano para el rescate y dignificación de ese Quonset que aún está en Guerrero Negro, que en calidad de vestigio nos grita a diario desde la arena, desde la historia, desde los todos los fríos y los vientos que han circulado y siguen circulando por sus cientos de rendijas y hoyos.

Ojalá, pronto, antes que se les ocurra tirarlo a la basura como han hecho con el Salón de Actos y Los Altos.

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