Prisma Mulegino

  • Crónica de un engaño… (parte I)
  • Mosaico Político

Felipe Zúñiga Meza

Mentir no es lo mismo que engañar. En la mentira no hay correspondencia entre lo que se dice y lo que se piensa o siente, pero la intención es defensiva, exculpatoria, inconsciente a veces. En el engaño sucede lo mismo, cierto, pero existe una intención consiente de que la otra persona crea algo que no es (o no existe, o es de otra manera), con un propósito egoísta, interesado, ventajoso. Toda mentira supone un beneficio (salvo en los casos de compulsión), pero en el engaño, dicha ventaja es precisamente su fin último y casi único: aprovechar la ventaja que el embuste procura y beneficiarse de un modo que con la verdad no se daría. www.eduardoariasrabano.blogspot.com/2018/03/apología-de-la-mentira-bien-entendida.html?m=1

El engaño como herramienta para convencer –y, a veces, hasta vencer- en el ámbito político de México data de muchos años y siempre con un déspota a la cabeza. El Baja California Sur contemporáneo lo vivió en los albores de los años noventa que culminaron con el despido –cuasi para siempre-, del Partido Revolucionario Institucional del poder sud peninsular.

Sin embargo al fenecer los noventa la llegada al poder de “otros priístas”,bajo siglas que privilegiaban la democracia (PRD, PT, entre otros, etc.), pero que no cambiaron en nada la manera de seguir engañando a su pueblo, es lo que dio origen al mal que ha azotado a Mulegé en dos ocasiones, primordialmente: primero,  del 2005 al 2008 cuando la caída de las instituciones (quiebra financiera del OOMSAPAS, desmantelamiento de la Dirección General de Desarrollo, la caída del deporte municipal, etcétera) y el saqueo del patrimonio (adjudicación directa y por prestanombres de predios en Los Frailes, Mesa de San Luciano donde  construyeron la Casa del Estudiante, La Baliza en la Pacifico Norte y la entrada al estero de La Bocana; Punta Santa María en Rosalía  y terrenos aledaños al estero El Morro, áreas verdes y de donación y un largo etcétera, etcétera) y bienes muebles, desaparición de archivos  y, recientemente, de 2015 al 2018 que fue igual, solo que ahora,  se llevaron hasta el perico, dejando un lastre de espías a sueldo por doquier.

Seis años de depredación, rapiña, saqueo y engaño a un pueblo que se ha significado por su cultura del trabajo, no por la sub cultura del susidio a la que fue en esos años sometidoy de la que no será fácil, de manera individual, declinar.

El desaseo administrativo e inmoral inducido por  el cónyuge de la ex Acaldesa de Mulegé Cecilia López Gonzáles en Mulegé, no tiene parangón(no se parece a nadie). La lectura en la última sesión del Honorable Cabildo del informe (parcial, falta mucho por escudriñar), del estado de cosas que dejaron al irse no es digno de quien procura cada miércoles dar clases de moral, ética y honestidad pública, cuando la mierda supera su pelambre.

Según datos que pudimos recoger en esa sesión pública tenemos que, solo en Guerrero Negro, BCS la familia Osuna López  se agenció cuatro predios urbanos que suman más de 3 mil metros cuadrados a nombre de dos de sus hijos y de la mismísima pareja (uno para él y otro para su esposa),  por los cuales solo pagaron (y quien sabe, por aquello de que el dinero entraba a la recaudación por una puerta y sale por la otra), ciento ochenta mil pesos, mientras el valor catastral suma más del millón y, cuando la Ley de Responsabilidades para los Servidores Públicos del Estado y Municipios de BCS lo prohíbe   http://www.cbcs.gob.mx/index.php/cmply/1553-ley-responsabilidades-servidores-publicos-bcs. En el saqueo aparece el sub director de catastro en Guerrero Negro, BCS Arturo Ávila con otros tres predios que suman miles de metros cuadrados y dos para su cónyuge Edel Romo Meza, donde por uno de esos predios de más de 800 metros cuadrados de superficie, apenas pagó 500 pesos.

Así de grande el abuso.

Otro que aparece en esta danza inmoral de  saqueo y corrupción, es el ex delegado  Octavio Chaparro González, quien se adjudicó dos predios, de 527.76 metros cuadrados cada uno por los que –supuestamente- pagó solo 25 mil pesos. A su esposa María Santos Ortiz le fue mejor, ya que le adjudicaron tres predios, uno de casi 12 mil metros cuadrados, otro de casi  3 mil metros cuadrados y un último de más de 800 metros cuadrados, donde de ninguno aparece que haya pagado un cinco. También aparece un proveedor de refacciones y mantenimientos de vehículos de la comunidad de Guerrero Negro,  Ramón Futema Gutiérrez, a quien –suponen-, le adeudaban más de 800 mil pesos y a quien le pagaron con cuatro predios y donde un solo predio de casi 16 mil metros cuadrados  tiene un valor catastral de más de un millón de pesos y de quien no aparecen, notas, facturas o algo que compruebe la deuda o la relación de servicios que prestaba a ese Ayuntamiento. Los otros tres terrenos miden también los casi 16 mil metros cuadrados y no aparece pago alguno. Suponemos que el señor Futema Gutiérrez tendrá como comprobar esa relación comercial y poder sortear estas irregularidades inducidaspor quienes decían administrar el XV Ayuntamiento de Mulegé pero que en los hechos hacían todo lo contrario.

Al dejar el Palacio de Madera, toda la cofradía, cual socios del robo a un banco, con la arrogancia de tres años en la impunidad,  la gran mayoría que participaron en el saqueo hicieron acto de presencia sin ninguna vergüenza. Cuando la ex Alcaldesa  dio un titubeante discurso donde quiso privilegiar su honestidad pero la conciencia –o, quizás la ignorancia-, no la dejó. Aseguró haber pedido la renuncia de la totalidad de sus funcionarios cuando en la realidad –y no a todos-,  los indemnizó con una cantidad de dinero que más bien parecía el reparto de un botín que la indemnización  por los servicios que prestaron en la función pública, que más que pública fue una rebatingasolo para ellos.

Pero aparte de la mentirade la renuncia, el dictamen que se acaba de dar a conocer revela que “realizaron 64 modificaciones de categoría de funcionario a compensado, cada uno con aumento salarial alterando expedientes de lo que fueron altas administrativa, los cuales presentaban documentación presumiblemente apócrifa”. Todo con la intención de afectar –en materia laboral y económicamente- a la nueva administración, ya que también modificaron sueldos en aumento ante el ISSSTE a trabajadores compensados con el mismo fin sin que estos estuvieran aprobados ni presupuestados.

Pero esto no para aquí, en materia de obra pública desaparecieron archivos, proyectos, expedientes técnicos y, lo peor, toda relación de avance físico y financiero, así como convenios con dependencias federales y estatales, entre otras anomalías administrativas, como la relación de obras y el estado que guardan en inversión y acciones de construcción concluidas y en proceso, sus montos y el origen del recurso. Todo desaparecieron, violando leyes, reglamentos y engañando al pueblosobre los estados y orígenes de obras que nunca hicieron y menos gestionaron.

Lo que hicieron con los recursos de Seguridad Pública fue realmente abominable. El programa para el Fortalecimiento de la Seguridad Pública, donde en la adquisición de uniformes, equipo (cuatrimotores) y chalecos antibalas, lo hicieron fuera de toda norma, con facturaciones alteradas adquiriendo prendas y equipo de muy baja calidad y sin marca, realizando la entrega, recepción y verificación, en la peor opacidad, y sin la presencia de los miembros o agentes de seguridad pública.

En cuanto a la Contraloría Municipal,no existe ningún archivo, ni resultados ni resoluciones del estado que guardan las auditorias en el periodo 2015-2018. Fueron omitidos documentos de todo tipo y los relacionados con los informes de la Contraloría del XV Ayuntamiento de Mulegé. Vaya,  a la computadora ni el sistema operativo le dejaron, todo se llevaron, era una consigna desaparecer todo como venganza contra el pueblo y quien ahora lo gobierna, ya que  mientras en la propia contraloría se perdía todo, en las oficinas del deporte municipal no apareció archivo alguno, ni fichas de deportistas, inventarios y, menos, el material deportivo para atletismo (balas, discos, garrochas, jabalinas, no había nada y nadie se explica con que practicaban los atletas), principalmente, y de todos los deportes en general, donde según testigos se llevaron hasta los “pitos” de los árbitros y réferis.

Sobre el inventario de los bienes muebles e inmuebles sucedió lo mismo. Lo que compraron no lo inventariaron y como si fuera de ellos se lo llevaron. Entregaron si, un documento con una relación de mobiliario y equipo de oficina que no sustenta un registro de sistema, sin soporte ni fecha de resguardos y el inventario fue entregado de forma doméstica, sin la validación de la tesorería municipal ni de la sindicatura como debe aparecer o estar sustentado un patrimonio debidamente declarado en la cuenta pública. De ahí la desaparición, sin dar de alta y menos de baja,  de mobiliario y equipamiento en todas las oficinas al punto de dejar sin ese patrimonio al Ayuntamiento.

Sobre la entrega de vehículos, solo entregaron las llaves y una relación que asemeja a la entrega de una rifa callejera, sin ningún sustento legal o soportado por la validación de la tesorería municipal y la sindicatura, todo de forma doméstica.

“No referencio  bienes en comodato bajo custodia de los entes públicos, así como la custodia del propio ayuntamiento, negando los convenios a que obedece el origen del comodato”, no existió entrega física de almacenes ni documental de existencia de almacenes: “nadie se explica cómo y con que trabajaban los empleados cuando no existe herramienta ni archivo alguno”–expresaría un nuevo funcionario, después de comprobar que no hubo entrega, y por supuesto ni existencia de equipo, maquinaria menor ni herramienta de trabajo, no existió pues la entrega de documentación que demuestre  fichas de resguardo, inventarios ni documentación que soporten las altas y bajas del patrimonio activo circulante del Ayuntamiento.

Para variar en el tema de derechos a recibir efectivo o equivalentes a largo plazo, se informa una gama de deudores sin aclarar el motivo del adeudo, comprobación o el derecho a recibir el efectivo omitiendo el fundamento que tiene la tesorería de ejercer ese derecho que fue declarado y registrado en la balanza de comprobación sin ser relacionado de forma independiente con la referencia soporte respectivo y su documentación comprobatoria que justifique el saldo reflejado… todo un embrollo que no supieron comprobar  o lo omitieron –a la mala-, para causar daño al erario municipal.

En cuanto a la modernización de catastro (donde queda pendiente el saqueo del patrimonio local), declaran una deuda de 46.5 millones de pesos con el Banco de Obras y Servicios, sin embargo se registra una inoperanciade esa modernización (no los aplicaron pues), así como el desconocimiento de los beneficios de esa inversión en el catastro municipal sin aclarar el motivo o la razón.

No se sabe dónde quedaron esos casi 50 millones de pesos.

Sobre los adeudos al FOVISSSTE y al ISSSTE no hacen referencia del estado actual, seguramente porque aumentaron la deuda, es decir, descontaron al trabajador y no enteraron a la institución causando consecuencias legales a los trabajadores. No pagaron al FONACOT y del ISR se desconoce el adeudo y la antigüedad del saldo, causándoles daño, laboral y financiero, a los propios trabajadores.

Respecto a las denuncias, sanciones y faltas administrativas que incurrieron la ex Alcaldesa y sus funcionarios, todas y cada una están tipificadas, entre otros, en el artículo 46 de la Ley de Responsabilidades para los Servidores Públicos del Estado y los Municipios de BCS http://www.cbcs.gob.mx/index.php/cmply/1553-ley-responsabilidades-servidores-publicos-bcsla cual violan en todos sus conceptos y preceptos y que seguramente la autoridad municipal será quien de los cursos legales para que se regresen los bienes públicos que fueron sustraídos y se castiguen (administrativa y penalmente) las omisiones, la rapiña y la desaparición de equipos, herramientas, materiales, mobiliario y todo lo que tiene que ver con el patrimonio público de los muleginos… continuará.

Mosaico Político

Grandes diferencias se empiezan a notar en la manera de gobernar en Mulegé… el gobierno ciudadano encabezado por el Alcalde Felipe Prado Bautista empieza a rendir frutos de inmediato… los servicios públicos y el abastecimiento de agua potable en la cabecera municipal y en las diferentes delegaciones municipales entran a una etapa normal y constante… La Zona Pacifico Norte tiene sus complicaciones en el abastecimiento del líquido vital, sin embargo la atención de os encargados hacen la diferencia… Santa Rosalía entra a otra etapa cultural, atrás quedan las frivolidades y las acciones simplistas y dan paso a eventos que refuerzan nuestra identidad… el deporte, aun cuando fueron saqueados los archivos y los materiales deportivos (nadie se explica como hacían deporte sin herramientas y sin material deportivo), empieza a tomar forma y fuerza, donde la ciudadanía y las fuerzas vivas se está involucrando… bien por sus directivos que imprimen un cambio de sistema y de filosofía en el trabajo deportivo… “El prestigio se gana,  así como nadie te lo da, nadie te lo quita… lo pierdes con tus acciones” (FZM).

Deja un comentario